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Luego de finalizar el tratamiento para el cáncer de mama es muy importante continuar con controles médicos regulares. Los dos primeros años son los más importantes por lo que las revisiones médicas en este período suelen ser cada 3 o 6 meses. 

El objetivo de estos controles es asegurar que cualquier cambio en tu salud sea detectado y tratado si fuera necesario. Además permite verificar que no existan indicios de que el cáncer haya regresado. 

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"Los controles durante los 3-5 primeros años después del tratamiento son, en general, cada 3 a 6 meses; y luego una vez al año."

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Los exámenes de control ayudan a detectar:

 

• Cáncer de mama que regresa después del tratamiento: el cáncer puede eventualmente regresar a la mama o a otra parte del cuerpo. 

• Problemas de salud que puedan resultar del tratamiento del cáncer.

• Un nuevo cáncer de mama. 

 

¿Qué son y en qué consisten los controles médicos de seguimiento? 

 

Los controles son exámenes físicos periódicos y pruebas médicas que solicita el médico para supervisar tu recuperación y evolución. 

 

En general, lo que se recomienda en un plan de seguimiento es lo siguiente:

• Autoexamen de las mamas: es importante que te lo realices todos los meses en busca de bultos nuevos o cambios en la piel. No reemplaza la realización de la mamografía.

• Visita periódica al médico y exploración física: el médico te interrogará por la presencia de síntomas, evaluará tus antecedentes y te realizará un examen físico que consistirá en una revisación del cuello, las axilas, el pecho y la zona de las mamas. 

• Mamografía: en general, se realizan en forma anual.

• Exploración ginecológica: es importante continuar con las visitas al ginecólogo en forma periódica. Si realizás tratamiento con la droga Tamoxifeno, informale si notás algún tipo de sangrado vaginal anormal. 

• Densitometría ósea: en determinados casos, es necesario realizar este estudio de densidad ósea para ver el estado de los huesos. 

 

Además de realizar las visitas de control con el profesional que te esté atendiendo, entre consulta y consulta es importante que estés atenta a algunos de los síntomas que se detallan a continuación. 

Si notás alguno de ellos es importante que los consultes con tu médico, incluso antes de la siguiente visita pautada: 

• Nuevos nódulos que aparecen en la mama, en la axila, en el cuello o en la piel, especialmente en la zona de la cicatriz.

• Cambios en la piel que recubre la mama, o erupciones o hinchazón en esta zona. 

• Secreción por el pezón (líquido que sale por el pezón).

• Dolor constante en los huesos, en el tórax, nuevos y persistentes dolores de cabeza, problemas digestivos continuos, dolor de espalda o cualquier otro dolor persistente e inexplicable. 

• Tos persistente o dificultad para respirar.

Si bien estos síntomas pueden ocurrir por muchas otras causas es importante consultar con el médico para descartar que no estén relacionados con el tumor.

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Tené en cuenta que estos factores sólo implican un mayor riesgo o probabilidad de desarrollar la enfermedad, pero no determinan que indefectiblemente vaya a presentarse.

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