Salud
Cáncer de mama y embarazo

Con las exigencias del mundo actual, la búsqueda de estabilidad laboral, formación académica y desarrollo profesional, son muchas las mujeres que han optado por postergar la maternidad. Este fenómeno demográfico, sumado al aumento progresivo en la incidencia del cáncer de mama, hace que cada vez sea más frecuente encontrar pacientes en edad reproductiva con cáncer de mama. Al respecto, se plantean dos situaciones: la primera, la mujer a la que se le diagnostica cáncer de mama durante el curso de su embarazo, y la segunda, aquella que ha padecido cáncer de mama previamente y desea buscar un embarazo. 

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Cáncer de mama durante el embarazo 

 

La asociación entre cáncer de mama y embarazo está definida como la aparición de un tumor maligno mamario durante la gestación o en el transcurso del primer año posparto. 

Es una situación especial ya que se deben modificar algunos de los procedimientos destinados al diagnóstico y tratamiento, y supone para la paciente y su entorno tener que adoptar decisiones difíciles. Por ello, es muy importante estar contenida, poder expresar los miedos, la angustia o la ansiedad. En general, el manejo de estos casos se lleva a cabo por un equipo médico multidisciplinario que cuenta con un soporte psicológico. 

Es primordial saber que no hay evidencia de que el cáncer de mama durante el embarazo pueda afectar al feto. El cáncer no se transmite al bebé ni tampoco el niño tendrá luego más riesgo de desarrollar cáncer durante su vida. 

 

Para realizar el diagnóstico en esta etapa, se utilizan también la mamografía, la ecografía o la resonancia magnética (sin contraste) ya que su empleo no implica un riesgo para el feto.

En relación al tratamiento, el mismo va a depender del tipo y extensión del tumor, del trimestre de embarazo en curso y de las circunstancias individuales. Los tratamientos son los mismos que los empleados fuera del embarazo, aunque se tienen en cuenta ciertas particularidades para determinar cuál se aplica. 

La cirugía más común para los tumores diagnosticados en pacientes que cursan el primer trimestre es la mastectomía (donde se remueve todo el tejido mamario), mientras que la cirugía conservadora (donde sólo se extirpa el tumor o una porción de la mama) es una alternativa para aquellas que se encuentran cursando el segundo o tercer trimestre. Ambos son procedimientos seguros para el bebé. 

La radioterapia no está recomendada durante el embarazo, aunque en caso de haberse realizado una cirugía conservadora, es necesario realizarla luego del parto. 

Ciertas combinaciones de quimioterapia pueden utilizarse durante el segundo o tercer trimestre del embarazo pero deben evitarse en el primero. Además, debido a que estas sustancias pueden contaminar la leche materna, no está indicada la lactancia mientras se esté realizando la quimioterapia. 

Los tratamientos como la terapia hormonal (tamoxifeno) y terapia dirigida (trastuzumab) aún no están recomendados durante el embarazo o la lactancia, pero se sigue investigando en ello.

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Embarazo después del cáncer de mama: ¿es posible? 
 

Considerando que una de cada cuatro mujeres que padece cáncer de mama se encuentra en edad reproductiva, podemos inferir que es común encontrar pacientes que han tenido cáncer de mama y que desean quedar embarazadas.

Según las últimas investigaciones, el embarazo no aumentaría el riesgo de recidiva de cáncer de mama, siempre y cuando el tratamiento haya sido exitoso y se haya cumplido el lapso aconsejado por el médico para quedar embarazada una vez finalizado el tratamiento. En términos generales, se recomienda esperar dos años, pero pueden existir distintos criterios de acuerdo a cada caso en particular. 

Durante todo el tratamiento y el intervalo, es importante no quedar embarazada (por los riesgos que ello implica), siendo necesario utilizar un método anticonceptivo como el DIU, el preservativo o el diafragma. Los anticonceptivos orales no están recomendados en esta etapa. 

Es imprescindible expresarle al médico el deseo de maternidad antes de comenzar el tratamiento, debido a que la fertilidad puede verse afectada de manera temporal o permanente. Esto está relacionado a distintos factores: la edad en el momento de inicio del tratamiento, el tipo específico de quimioterapia, la dosis, el uso de uno o varios tratamientos y el tiempo que pasó desde el comienzo del tratamiento.

Un especialista en fertilidad puede mostrarte las alternativas disponibles y ayudarte en el proceso de toma de decisiones. Las opciones pueden incluir la criopreservación de tejido ovárico o la vitrificación de óvulos antes de comenzar el tratamiento del cáncer.

Es habitual durante la quimioterapia no tener menstruaciones. Las mismas, en pacientes que se encuentran en edad reproductiva, generalmente se restablecen tiempo después de finalizar el tratamiento. Sin embargo, hay que tener en cuenta, que esto no siempre significa el retorno de la capacidad reproductiva. La edad juega un factor importante, debido a que en las pacientes que rondan los 40 años tienen riesgo de entrar en menopausia precoz luego del tratamiento. La radioterapia utilizada en el tratamiento del cáncer de mama solo está dirigida a la región mamaria, por lo cual la fertilidad no se ve afectada, ya que no compromete ni el abdomen ni la pelvis.

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