La pérdida de cabello es uno de los efectos secundarios más difíciles de sobrellevar por las mujeres con cáncer ya que, entre otras cosas, daña la autoestima. 

Si bien no todas las mujeres lo pierden, la gran mayoría sufre alteraciones en el cabello. Una vez que el tratamiento finaliza, el cabello vuelve a crecer. Generalmente, la recuperación ocurre entre el tercero y el décimo mes de concluido el tratamiento, aunque pueda ser de una textura y/o color diferentes. 

¿Por qué ocurre la pérdida de cabello? 

Las drogas utilizadas en la quimioterapia atacan aquellas células cancerosas que se reproducen rápidamente. Por desgracia, estos medicamentos también exterminan otras células de rápido crecimiento como las de los folículos pilosos. De hecho, la quimioterapia puede provocar la pérdida de pelo en todo el cuerpo, no solo en la cabeza, incluso las pestañas o las cejas. 

La pérdida de cabello puede tener lugar entre la primera y la tercera semana de comenzado el tratamiento, ya sea de a mechones o gradualmente. No te asustes si al levantarte por la mañana encontrás mechones de pelo en la almohada o si al cepillarte quedan pelos en el peine. También es probable que notes una sensibilidad particular en el cuero cabelludo. La pérdida continará durante todo el tratamiento, incluso luego de un par de semanas de finalizado.

El tipo y dosis de la quimioterapia que se emplee puede condicionar la caída del cabello. Hablá con tu oncólogo quien te podrá explicar qué esperar de tu tratamiento. Seguramente, la pregunta más inquietante es si se puede prevenir. Lamentablemente, no. A pesar de ello, lo mejor que podés hacer para enfrentar la inminente pérdida de cabello es trabajar en tu nueva apariencia. 

Consejos para sobrellevar la pérdida de cabello:
 

  • Prepará a la gente que te rodea, en especial a los niños, para tu cambio de apariencia.
  • Antes de empezar con el tratamiento, probá con un corte de cabello bien corto.
  • Previo al tratamiento, consultá con un especialista en pelucas para que pueda ver tu color y el corte de pelo para recomendarte la más adecuada.
  • Mantené la cabeza templada: en invierno usá un gorro abrigado y durante el verano, un pañuelo liviano.
  • Usá protector solar o sombreros cuando estés al sol para proteger el cuero cabelludo.
  • Si planeás usar peluca, informate acerca de los cuidados de la misma. 
  • Usá accesorios en la cabeza como sombreros, pañuelos y turbantes.

¿Cómo cuidar el cabello?

Si sos de aquellas mujeres que no pierden el pelo, tené en cuenta los siguientes consejos para cuidarlo durante el tratamiento: 

  • Usá champú y crema de enjuague suaves.
  • Evitá los champús para pelo graso o aquellos con medicamentos.
  • Evitá ingredientes que puedan irritar como el ácido salicílico, el mentol, eucaliptus y el henna.
  • No te hagas permanentes, color o alisados sin consultar previamente con tu oncólogo. 
  • Limitá el uso del secador de pelo, la planchita y bucleras.
  • Consultá con tu estilista para que te aconseje sobre un corte de pelo que favorezca el crecimiento. 

Los diferentes tipos de pelucas 

Seguramente, el mundo de las pelucas haya sido un tema desconocido hasta el diagnóstico de cáncer. Existen lugares especializados donde expertos te guia-rán hasta conseguir la peluca que sea para vos, tanto en el estilo como en el color.Conocé un poco más: • Pelucas Sintéticas: son las más económicas y más fáciles de cuidar ya que mantienen su estilo siempre. Dentro de estas podés encontrar: • Hechas a máquina: su precio es razonable, usualmente son mejores que las pelucas de pelo natural de mala calidad, • Hechas a mano: lucen más naturales ya que se va uniendo el cabello indivi-dualmente, lo que permite que la peluca se pueda dividir y usar accesorios, • Hechas a la medida: son creadas según las necesidades de la propia mujer por lo que serán muy parecidas al cabello propio, pero cuestan más. • Pelucas de pelo natural: se elaboran a partir de pelo natural, por lo que se peinan y cuidan de la misma manera que manejás tu pelo. La desventaja es que son muy caras, requieren más cuidado y usualmente necesitan ser peinadas por un profesional.