skip to content

Unidos por lo único: Una mirada centrada en las personas para transformar el abordaje del cáncer

El cáncer sigue siendo uno de los principales desafíos de la salud a nivel global y regional. En un contexto de aumento de la esperanza de vida y crecimiento de las enfermedades crónicas, cada vez más personas conviven con diagnósticos oncológicos que impactan no solo en su salud física, sino también en su vida emocional, social y económica.

En Argentina, esta realidad se refleja en cifras que muestran la magnitud del problema: cada año se detectan más de 130 mil nuevos casos de cáncer, lo que equivale a una tasa superior a los 210 diagnósticos por cada 100 mil habitantes, según datos del Observatorio Global del Cáncer (Globocan). A este escenario se suma una proyección preocupante de la Organización Mundial de la Salud, que advierte que la incidencia de la enfermedad podría crecer cerca de un 80% hacia 2050, impulsada principalmente por el envejecimiento poblacional y los cambios en los estilos de vida.

Frente a esta realidad, el abordaje del cáncer requiere una mirada que vaya más allá del tratamiento. Requiere comprender que la atención debe centrarse en las personas, no únicamente en la enfermedad.

El cáncer no se vive de una sola manera

Cada experiencia con el cáncer es distinta. Hay historias atravesadas por el miedo, otras por la incertidumbre, muchas por la fortaleza, el amor y la esperanza. Para una parte creciente de las personas, el cáncer se convierte en una condición crónica, con desafíos que se extienden en el tiempo y que afectan el trabajo, la economía familiar, las relaciones personales y el bienestar emocional.

El impacto de la enfermedad no se limita a quien recibe el diagnóstico. Familias, cuidadores y comunidades también forman parte de ese recorrido. Por eso, cada historia necesita un acompañamiento que contemple todas estas dimensiones.

Repensar el modelo de atención

Durante décadas, el modelo tradicional de atención oncológica se centró principalmente en los aspectos biológicos del cáncer y en sus manifestaciones físicas. Si bien estos siguen siendo fundamentales, hoy resulta evidente que la experiencia de la enfermedad está profundamente influida por factores emocionales, sociales y contextuales.

Avanzar hacia una atención más humana implica integrar estas realidades en el diseño de soluciones terapéuticas y en la forma en que los sistemas de salud acompañan a las personas a lo largo de todo su recorrido. Escuchar, comprender y personalizar son hoy componentes tan relevantes como la innovación científica.

Terapias innovadoras con una mirada centrada en las personas

En Roche trabajamos con la convicción de que cada experiencia con el cáncer es única y que las soluciones en salud deben contemplar esa diversidad. Por eso, impulsamos el desarrollo de terapias innovadoras orientadas a transformar el abordaje de la enfermedad, con base en la ciencia, la evidencia clínica y una comprensión profunda de las necesidades reales de las personas.

Este compromiso se traduce en una inversión sostenida en investigación y desarrollo, que en 2024 alcanzó los USD 60 millones a nivel regional, destinada a avanzar en nuevas terapias oncológicas y en estrategias de medicina personalizada, con el objetivo de lograr diagnósticos más tempranos y tratamientos cada vez más precisos.

Un análisis realizado por el Instituto WifOR para diez países de América Latina(incluyendo Argentina) evidencia que invertir en cáncer genera un impacto que trasciende el sistema de salud. Entre 2024 y 2027, se proyecta un impacto social y económico cercano a los USD 209,9 millones, junto con más de 7.531 años de vida ajustados por calidad (QALYs) ganados, especialmente en cáncer de mama diagnosticado en estadios tempranos, donde los resultados son significativamente mejores.

Estos datos refuerzan una mirada cada vez más evidente: la salud no es solo un gasto, sino una inversión. Diversos organismos internacionales coinciden en que fortalecer los sistemas sanitarios contribuye al crecimiento económico, al empleo y a la resiliencia de las sociedades. Invertir en prevención, diagnóstico oportuno y tratamientos eficaces no solo mejora la calidad de vida de las personas, sino que también genera beneficios sociales y económicos sostenidos en el tiempo. En el marco de esta fecha, este enfoque cobra especial relevancia, al poner en agenda la importancia de seguir apostando a la innovación y al acceso para transformar la manera en que el cáncer se previene, se trata y se vive.

Unidos por lo único: una invitación a escuchar y acompañar

El Día Mundial del Cáncer es una oportunidad para visibilizar estas realidades y reforzar un compromiso que va más allá de una fecha. Unidos por lo único es una invitación a reconocer que no existen dos experiencias iguales y que cada persona merece ser escuchada y acompañada de manera integral.

Hoy, 4 de febrero, nos unimos para poner en el centro a las personas y sus historias. Porque cuando la ciencia avanza con propósito y el sistema de salud se construye desde la empatía, el abordaje del cáncer puede transformarse de manera real y sostenible.

Conocé más sobre la campaña global del Día Mundial del Cáncer: https://www.worldcancerday.org/the-campaign

Referencias:

[1] https://gco.iarc.who.int/media/globocan/factsheets/populations/32-argentina-fact-sheet.pdf

[2]https://www.infobae.com/salud/2024/02/02/la-oms-alerto-que-los-casos-de-cancer-aumentaran-77-para-2050/ 

[3]  Instituto WifOR (2023). Análisis del impacto socioeconómico de enfermedades de alta prevalencia en América Latina.

M-AR-00006420